miércoles, 23 de junio de 2010

DURANTE EL FIN DE SEMANA ELECTORAL


11 miembros de la fuerza pública y seis guerrilleros murieron en diversas zonas de Colombia
Siete policías fallecieron en una emboscada con explosivos en zona rural del municipio de Tibú, zona fronteriza con Venezuela.

Prensa Yvke Mundial/ABN

Durante este fin de semana, murieron en diversas zonas de Colombia, 11 miembros de la fuerza pública y seis guerrilleros; justamente cuando se celebró este domingo la segunda vuelta de las presidenciales, donde salió triunfante el oficialista Juan Manuel Santos.

Siete policías fallecieron en una emboscada con explosivos en zona rural del municipio de Tibú, departamento de Norte de Santander (fronterizo con Venezuela), es el hecho más grave de la jornada electoral que las autoridades atribuyeron a rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los siete policías muertos en Tibú se suman a los cuatro militares abatidos por la insurgencia el domingo, uno de ellos en Norte de Santander, otro en el departamento de Antioquia (noroeste) y dos en Meta (centro-este), estos últimos a manos de francotiradores, indicó el comandante del Ejército, general Oscar González.

También en Norte de Santander, el gobernador William Villamizar, dio cuenta de la voladura de dos torres de energía eléctrica y el robo de algunas de las papeletas de votación de que fueron objeto delegados del organismo electoral en zona rural del municipio de San Calixto.

El pasado sábado, seis miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) murieron en un bombardeo contra un campamento de ese grupo rebelde en el sector selvático de Caño Sancocho, en el municipio de San Juan de Arama (Meta), lo cual no ha sido reconocido por esa entidad insurgente.

Santos, ex ministro de Defensa del presidente saliente Álvaro Uribe, resultó elegido este domingo en la segunda vuelta ante el candidato por el partido Verde Antanas Mockus, en un jornada afectada por la violencia, la lluvia en gran parte del país y sobre todo, por una abstención que ronda el 66%.

"BRASIL Y COLOMBIA COMPARTEN DESAFIOS SEMEJANTES"

Lula da Silva exhorta a Santos a fortalecer la Unasur

Lula espera reunirse pronto con Juan Manuel Santos para tratar temas de cooperación. Asimismo, señaló que un fortalecimiento en la Unasur ayudará al desarrollo de la región suramericana

Prensa YVKE Mundial/ TeleSur
LUNES, 21 DE JUN DE 2010.




"Brasil y Colombia comparten la misma geografía, una extensa frontera común y desafíos semejantes"

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva exhortó este lunes al recién electo mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, a fortalecer la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), así como sumar esfuerzos en los demás foros internacionales, con el objetivo de encontrar la solución a los problemas que enfrenta Latinoamérica.

"En la integración encontraremos muchas de las respuestas para los problemas que enfrentamos", expresó Lula da Silva en un mensaje de felicitación enviado a Santos, tras señalar que "el fortalecimiento da a Unasur un instrumento de paz, de cooperación y desarrollo de la región".

El jefe de Estado brasileño agregó que "Brasil y Colombia comparten la misma geografía, una extensa frontera común y desafíos semejantes".

Lula señaló en el comunicado que espera tener "en breve" un encuentro personal para avanzar en varios temas de interés bilateral.

El Gobierno de Colombia "seguro que contará con la disposición del Gobierno brasileño de trabajar para que se profundicen aún más los lazos de amistad y cooperación que nos unen y para que, juntos, sumemos esfuerzos en los foros internacionales en los muchos temas de nuestro interés común", señaló el dignatario de Brasil.

Colombia celebró este domingo la segunda vuelta electoral, donde 29,9 millones de colombianos fueron convocados a las urnas para elegir al sucesor del presidente saliente de Colombia, Álvaro Uribe.

Los resultados de estos comicios arrojaron como vencedor al candidato del oficialista Partido de la U, Juan Manuel Santos, con 69 porciento de los votos por encima de su único contrincante, el aspirante por el Partido Verde, Anatanas Mockus, quien obtuvo el 27,52 por ciento.

Santos, quien fue ministro de Defensa durante la administración de Álvaro Uribe, tomará posesión del cargo el próximo 7 de agosto, fecha en la que el mandatario saliente entregará el mando tras un ejercicio de ocho años.

EVO MORALES PIDE "EQUIDAD Y JUSTICIA SOCIAL"



LA PAZ, 21 (EUROPA PRESS) Bolivia celebró este lunes por primera vez como fiesta nacional el inicio del Año Nuevo Aymara con un acto celebrado en la antigua ciudadela de Tiawanaco (sur), donde el presidente Evo Morales pidió para todos los indígenas y bolivianos "prosperidad, equidad, igualdad y justicia social".



En la ceremonia, realizada a 3.800 metros sobre el nivel del mar, se dio inicio al año 5.518 del año Andino-Amazónico. Miles de indígenas, acompañados por algunas autoridades bolivianas, esperaron a las 07.00 horas (13.00 hora en la España peninsular) los primeros rayos de sol para iniciar sus ofrendas a la Madre Tierra, Pachamama y al Inti Sol.

Los pueblos andinos, amazónicos, guaraníes, collas, mapuches entre otras etnias, conmemoran cada 21 de junio el nuevo año andino, 'Machaq Mara' en aymara y 'Mosoq Wata' en quechua. Esta es la primera vez que los actos tienen lugar también en las regiones amazónicas como el opositor departamento de Santa Cruz, indicó la Agencia Boliviana de Información (ABI).

Desde que Morales llegó al poder en 2006, estas prácticas indígenas han comenzado a realizarse de manera abierta y han ganado reconocimiento constitucional. De hecho, este año es la primera vez que la llegada del Año Nuevo Aymara es celebrada como un festivo nacional, gracias a un decreto presidencial.

SENTIDO ADIOS EN LISBOA PARA SARAMAGO

Lunes 21 de junio del 2010 Arte y cultura
Sentido adiós en Lisboa para José Saramago
EFE | LISBOA – Fuente: EL UNIVERSO (ECUADOR).


LISBOA. El ataúd de José Saramago, cubierto con la bandera portuguesa, fue llevado al cementerio de Lisboa para cremar el cuerpo.
----------------------------------------------------------------------------------------------© Derechos Reservados 2009 Compañía Anónima El Universo.----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Los gobiernos de Portugal y España, junto a muchos amigos e intelectuales, dieron un emocionado adiós a José Saramago, cuyos restos fueron incinerados mientras su esposa, Pilar del Río, pedía que solo lloren quienes no le conocieron.

Ante el ataúd del Nobel, que vio desfilar a miles de personas desde que el sábado fuera abierta la capilla ardiente en el Ayuntamiento –por primera vez–, el alcalde de la ciudad y admirador del escritor, Antonio Costa, pronunció un “obrigado José Saramago” para agradecer su huella humana y literaria.

Cientos de personas siguieron la ceremonia por una pantalla instalada en la fachada del Cabildo. Su mujer, Pilar del Río, la hija y los nietos del escritor, asistieron al acto que concluyó con la ejecución de una pieza de Bach, interpretada por la concertista Irene Lima.

Al término de la ceremonia, intelectuales y amigos del escritor expresaron sus condolencias a la familia y Pilar del Río salió al balcón del Ayuntamiento para saludar a los lisboetas.

Fuentes de la familia del Nobel dijeron que aún no se ha decidido dónde se depositarán las cenizas en Lisboa. Tras el acto en la Cámara Municipal, el féretro partió hacia el cementerio del Alto de San Juan en un cortejo fúnebre.

El ataúd de Saramago, cubierto con la bandera portuguesa, entró al crematorio en medio de una ovación de más de 10 minutos y una lluvia de claveles rojos, símbolo de la Revolución portuguesa del 25 de abril de 1974. Sus restos se incineraron ante familiares, amigos cercanos y autoridades.

lunes, 21 de junio de 2010

CON MAS DE 60% DE ABSTENCIÒN



Juan Manuel Santos es el nuevo presidente Colombia
El siete de agosto recibirá de las manos de Álvaro Uribe las llaves de la Casa de Nariño



Prensa YVKE Mundial/TeleSur
DOMINGO, 20 DE JUN DE 2010.


Foto: (archivo)
Con 94,58 por ciento de los votos escrutados, y cuando los resultados ya son irreversibles, el candidato por el Partido de la U, Juan Manuel Santos, es el nuevo presidente de Colombia con 68,88 por ciento, tras haberse realizado la segunda vuelta de las elecciones este domingo, dejando atrás a su único contrincante del Partido Verde, Antanas Mockus, quien obtuvo el 27,69 por ciento.

El registrador nacional de Colombia, Ariel Sánchez, tras la publicación de los resultados electorales, expresó que 'hemos tenido 60 por ciento de abstención que en todo caso es la segunda más alta en una segunda vuelta'.

De hecho, de casi 30 millones de colombianos, apenas unos 12 millones acudieron este domingo a las urnas electorales, y se contabilizaron al menos 17 muertes entre guerrilleros y miembros de la fuerza pública en esta jornada.

Santos, ex ministro de la Defensa de Uribe entre 2006 y 2009, obtuvo los resultados más altos en esta segunda vuelta tras haber logrado el respaldo de los principales partidos de la coalición de derecha gobernante, luego de haber obtenido 46,6 por ciento de los votos en la primera vuelta del pasado 30 de mayo.

Sus seguidores confían en que mantendrá las políticas de Uribe, quien dejó el índice de desempleo más alto de la región, con más del 12 por ciento, y una Política de Seguridad Democrática que impulsó los ataques militares que se tradujeron en un incrementó de la violencia en este país suramericano.

En los últimos años, Colombia había sido objeto de observaciones permanentes por parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la muerte de sindicalistas a manos de grupos paramilitares, guerrilleros e incluso de miembros de las fuerzas de seguridad estatales.

Según el informe anual de la Confederación Sindical Internacional (CSI), 101 representantes sindicales fueron asesinados durante 2009 en todo el mundo, casi la mitad de ellos (48) en Colombia.

En materia militar, Uribe selló un acuerdo con Estados Unidos para la instalación de siete bases militares, pacto que ha sido duramente criticado por los países de la región por considerar que son un riesgo y una amenaza contra la soberanía y la estabilidad de Suramérica.

PORQUÈ GANÒ SANTOS Y PORQUÈ PERDIÒ MOCKUS


Por César Paredes de Semana.com


Al final, se impuso el principio popular de que es mejor lo conocido, así no sea tan bueno, que lo nuevo, así prometa ser mejor.


ELECCIONES 2010

Mientras que el candidato de La U proyectó una imagen de unidad, el del Partido Verde terminó aislado en su ortodoxia política. Cinco explicaciones del triunfo y la derrota.

Domingo 20 Junio 2010

Terminó la incertidumbre sobre quién será el rector del futuro de Colombia en los próximos cuatro años. Juan Manuel Santos, con una amplia ventaja (más de 5 millones de votos), ganó la carrera por la Presidencia de la República. Antanas Mockus, del Partido Verde, sólo obtuvo de 3 millones 558 mil (con el 99,9 por ciento de las mesas reportadas).


Al comenzar la contienda electoral, una vez la Corte Constitucional enterró la posibilidad de una segunda reelección de Álvaro Uribe, Santos figuraba como favorito en las encuestas. No obstante, Mockus se conectó con una parte de la población que reconoce los logros del Presidente, pero desaprueba sus métodos. El fenómeno fue calificado como la ‘Ola verde’.

Sin embargo, una vez se conocieron los resultados de la primera vuelta presidencial, en los cuáles, contra todo pronóstico, Santos aventajó a Mockus en más del doble de los votos, el ímpetu verde disminuyó.

El último tramo de la carrera se tornó soso y predecible ante la incapacidad de Mockus de hacer acuerdos políticos y la aplastante marea que cambió de color verde a anaranjado. En ese período fue tanta la confianza del candidato de la U que trató a su competidor como si éste ya hubiera perdido.

¿Cuáles fueron las razones por las que ganó Santos y perdió Mockus?


1

La unidad como eslogan

Al contrario de la apuesta solitaria de Mockus, Santos desde el comienzo habló de unidad. “Unidos con Juan Manuel” fue el eslogan de la primera etapa de su campaña.

Cuando comenzó su carrera por la Presidencia, la estrategia estaba orientada a mantener la unidad del uribismo. A su propósito se opuso el hecho de que Noemí Sanín ganó la consulta del Partido Conservador. No obstante, el candidato de la U llamó a conservadores de vieja guardia a adherirse a su campaña, y ellos no lo dudaron. Así envió el mensaje de que el Partido Conservador estaba dividido, o más bien de que el uribismo seguía incólume.

Pero la propuesta de unidad se extendió una vez Santos pasó la primera vuelta. Su llamado a hacer un acuerdo nacional estuvo dirigido a todos los sectores. Así logró el respaldo ya no sólo del uribismo, sino también de Cambio Radical, partido que se había opuesto a una segunda reelección presidencial, y de una buena parte de los liberales.


La “coherencia” se convirtió en aislamiento


Tras los resultados de la primera vuelta, que dieron como ganador a Juan Manuel Santos con una amplia ventaja, el Partido Verde argumentó que no haría “alianzas políticas tradicionales”. La campaña prefirió jugársela a la conquista de la abstención antes que a los acuerdos, lo que fue interpretado como un desprecio por las organizaciones políticas, especialmente por el Polo, que fue el único que expresó su voluntad de apoyarla.


Los verdes temieron que su imagen se viera afectada con una alianza con el Polo y prefirieron ser consecuentes con el principio de “no negociar en política”. No obstante, la fórmula vicepresidencial, Sergio Fajardo, se mostró abierto a una alianza con Cambio Radical, partido que optó por apoyar a Santos.


La campaña de la U calificó a Mockus como sectario. “Usted cree que es el único honesto”, dijo Santos en varias de sus intervenciones. Los verdes no hicieron nada por desmentir su acusación y terminaron aislados.La unidad como eslogan


2


Santos le metió ‘picardía’

A un mes y medio de las elecciones, Santos advirtió que Mockus estaba sacándole ventaja en las encuestas. Por esta razón su campaña replanteó la estrategia. La semana del relanzamiento de su campaña mantuvo a los medios de comunicación hablando del viraje. Así logró seguir en la agenda de discusión, a pesar de que se alzó una oleada de opinión desfavorable, pues como parte de la estrategia convocó a J. J. Rendón, el rey de la propaganda negra.

La publicidad de Santos echó mano de estrategias legales, pero no tan legítimas. Por ejemplo, en una cuña imitó la voz del presidente Uribe y apeló, sin ser explícito, a la complacencia del mandatario con su candidatura. Además, Santos lanzó una agresiva maniobra de influencia en Internet para tratar de contener la ‘Ola Verde’.

No obstante, el trabajo soterrado de la maquinaria política fue lo que finalmente se impuso. Corrió el rumor –sin ser cierto- de que Mockus acabaría con algunos de los planes del Gobierno como Acción Social; también hubo denuncias sobre la utilización de instituciones como el SENA, por parte del oficialismo, para hacer campaña.


Mockus metió la pata

Antes de que se efectuara la primera vuelta, el candidato de los verdes se mostró errático en declaraciones a la prensa. Dijo que “admiraba” el proceso democrático en el que fue elegido el mandatario venezolano, Hugo Chávez, pero lo que quiso decir, en realidad, es que lo respetaba.

En otra ocasión dijo que si la ley colombiana ordenaba entregar a un Presidente a la justicia de otro país, él lo haría. Sus declaraciones fueron interpretadas como si contemplara la posibilidad de extraditar a Uribe.

El candidato tuvo que corregir, entre otras, estas salidas en falso. Por el afán de mostrarse apegado a la ley, pareció antiuribista. Y sus contradictores aprovecharon para ponerle el remoquete de “pro-Chávez” y “pro-Correa”.

Aunque muchas de sus expresiones fueron tomadas fuera de contexto por sus detractores para atacarlo, Mockus proyectó la imagen de un candidato ambiguo. Y la campaña contraria no dudó en calificar la posibilidad de su elección como un “salto al vacío”.

3


Santos tenía un plan

Como buen jugador, Santos tejió su llegada a la Presidencia con cálculo. Desde mucho antes de que Uribe lo hubiera nombrado en el gabinete, comenzó a armar su plan para sucederlo.

Santos fue el artífice de la U, partido creado para apoyar la reelección de Uribe. En 2009, tras renunciar al gabinete, Santos volvió a tomar las riendas de la organización. Una vez la Corte cerró la puerta a otra reelección, se lanzó al agua.

Tras su victoria en la primera vuelta, Santos, de origen liberal, convocó a militantes y ex militantes del Partido Liberal, que, sumados a los apoyos del Partido Conservador y a los de su propio partido, forman una mayoría sin precedentes en las coaliciones de Gobierno recientes.

Así, no sólo logró los votos de los militantes de esos partidos, sino aseguró su respaldo en el Congreso.

La ‘Ola’, virtual, pero insuficiente

La campaña de Mockus –sin proponérselo- se convirtió en un fenómeno en Internet. Vertiginosamente jóvenes entusiastas se adhirieron e inundaron la web con sus consignas, videos, banners publicitarios. El optimismo contagió, según lo indicaron las encuestas, los principales centros urbanos.

No obstante, ese entusiasmo no se tradujo en una alta participación en la primera vuelta, como lo pronosticaban las encuestas. A Santos sólo le faltaron cuatro puntos para ganar, mientras que Mockus sólo alcanzó la mitad de los votos de Santos.

Como señala uno de los seguidores de Mockus en el blog The Man in the hatch, “una cosa es convocar una marcha contra las FARC sin finalidad electoral y con apoyo de los medios, y otra, hacer campaña a presidente”. “Andábamos por la web y los votantes en la tierra”, reflexiona el bloguero.
Así como creció el entusiasmo antes de la primera vuelta se esfumó para la segunda.

4


Santos aprovechó sus propias fortalezas

Durante su paso por el ministerio de Defensa, Santos cosechó los logros más importantes del Gobierno en materia de seguridad. Durante su gestión, desde julio de 2006 hasta mayo de 2009, el Ejército asestó los golpes más contundentes contra las Farc: las muertes de Tomás Medina, alias el ‘Negro Acacio’; de Gustavo Rueda Díaz, alias ‘Martín Caballero’; del segundo del secretariado, Luis Édgar Devia, alias ‘Raúl Reyes’; la captura de Helí Mejía Mendoza, alias ‘Martín Sombra’. Y la más importante: la Operación Jaque, en la que logró la liberación de Íngrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 militares y policías colombianos que estaban secuestrados por la guerrilla.

A sólo una semana de la realización de la segunda vuelta, una operación del Ejército logró la liberación de cuatro uniformados que estaban secuestrados por las Farc. El hecho sirvió como excusa para recordar los éxitos de las fuerzas militares, las mismas que habían sido comandadas por Santos.
Además, el candidato de la U se mostró como el defensor del fuero militar, luego de que se levantara una polémica por la condena al coronel retirado Alfonso Plazas Vega, por su responsabilidad en las desapariciones del Palacio de Justicia, hace 25 años.

Sus logros en el combate a la guerrilla y una vasta publicidad generaron un ambiente favorable a su candidatura.


Mockus se demoró en marcar diferencia

Uno de los principales errores de Mockus fue el temor a diferenciarse. El candidato del Partido Verde, una vez descartó las alianzas, solicitó una audiencia con el presidente Álvaro Uribe para pedirle que no interviniera en política a sabiendas de que el mandatario debe cumplir la Ley per se.

Su actitud pareció indulgente en un momento en que buena parte de sus seguidores le pedían que señalara las debilidades del Gobierno. Mientras tanto, la campaña de Santos aprovechaba cada uno de sus errores para exacerbarlo.

Apenas a una semana para el cierre de campaña, a Mockus se le vio molesto, pues descubrió que los rumores sobre su supuesta intención de acabar con el SENA habían hecho efecto en unas empleadas de un restaurante. Sólo a partir de ese momento se mostró combativo y atacó al candidato del continuismo –aunque con cuidado de no meterse con Uribe-. No obstante, para muchos, la reacción fue tardía.

Según el consultor de campañas electorales de Estratégica.com Andrés Cubides, “una manera de dimensionar y eventualmente neutralizar efectivamente una campaña negativa es anticiparse a ella; y eso se logra a través de la inteligencia y la prospectiva estratégica”. Eso fue lo que les faltó a los verdes.

5


Lo conocido

La campaña se basó en el éxito de la política de Seguridad Democrática, principal bandera del Gobierno. Amparado en la popularidad del Presidente, Santos se proyectó como el candidato de la continuidad. De esta manera encontró el respaldo de la coalición que durante dos períodos se mantuvo, casi en su totalidad, unida.

Tuvo el respaldo de caciques políticos. Y en la base, el candidato encontró apoyo principalmente en los estratos más bajos como una expresión de apoyo y agradecimiento a la gestión del Gobierno saliente.


Lo nuevo

Mockus encarnó un sentimiento de rechazo a la consecución de resultados al margen de la legalidad. La campaña refrescó el ambiente político en un ambiente de unanimismo.

Sin embargo, los errores estratégicos de Mockus y la exacerbación de estos por parte de sus contradictores despertaron temores en el electorado.

Al final, se impuso el principio popular de que es mejor lo conocido, así no sea tan bueno, que lo nuevo, así prometa ser mejor.

DURANTE EL FIN DE SEMANA ELECTORAL



11 miembros de la fuerza pública y seis guerrilleros murieron en diversas zonas de Colombia. Siete policías fallecieron en una emboscada con explosivos en zona rural del municipio de Tibú, zona fronteriza con Venezuela.

Prensa Yvke Mundial/ABN
DOMINGO, 20 DE JUN DE 2010.

Durante este fin de semana, murieron en diversas zonas de Colombia, 11 miembros de la fuerza pública y seis guerrilleros; justamente cuando se celebró este domingo la segunda vuelta de las presidenciales, donde salió triunfante el oficialista Juan Manuel Santos.

Siete policías fallecieron en una emboscada con explosivos en zona rural del municipio de Tibú, departamento de Norte de Santander (fronterizo con Venezuela), es el hecho más grave de la jornada electoral que las autoridades atribuyeron a rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Los siete policías muertos en Tibú se suman a los cuatro militares abatidos por la insurgencia el domingo, uno de ellos en Norte de Santander, otro en el departamento de Antioquia (noroeste) y dos en Meta (centro-este), estos últimos a manos de francotiradores, indicó el comandante del Ejército, general Oscar González.

También en Norte de Santander, el gobernador William Villamizar, dio cuenta de la voladura de dos torres de energía eléctrica y el robo de algunas de las papeletas de votación de que fueron objeto delegados del organismo electoral en zona rural del municipio de San Calixto.

El pasado sábado, seis miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) murieron en un bombardeo contra un campamento de ese grupo rebelde en el sector selvático de Caño Sancocho, en el municipio de San Juan de Arama (Meta), lo cual no ha sido reconocido por esa entidad insurgente.

Santos, ex ministro de Defensa del presidente saliente Álvaro Uribe, resultó elegido este domingo en la segunda vuelta ante el candidato por el partido Verde Antanas Mockus, en un jornada afectada por la violencia, la lluvia en gran parte del país y sobre todo, por una abstención que ronda el 66%.

"ALVARO URIBE ME HUMILLÓ POR BUSCAR LA LIBERTAD DE MI HIJO": Profe Moncayo




BLANCHE PETRICH
Enviada
Periódico La Jornada


Sábado 19 de junio de 2010, p. 17


Sandoná, Nariño, 18 de junio. El profeGustavo Moncayo, también conocido como padre coraje por la denodada batalla que dio para rescatar a su hijo Pablo Emilio, secuestrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante 12 años, ya no carga las cadenas que llevó en cuello y brazos hasta hace poco. El 31 de marzo el mismo Pablo se las quitó frente a las cámaras de los medios, apenas recobró su libertad.


Lejos de los centros de poder, donde con frecuencia fue vilipendiado hasta por el mismo presidente Álvaro Uribe, Moncayo opina: En las campañas que recién terminaron no hubo un solo candidato comprometido con la paz en Colombia. No creo que ni uno conociera de cerca el drama de los desplazados, que sintiera en carne propia el dolor de los familiares de los desaparecidos, de los masacrados, de los que fueron despedazados por los paramilitares para servirle de alimento a los cocodrilos.


Antes de que la guerra tocara a mi puerta, dice, era como la mayoría: creía que la violencia era un hecho aislado y veía por mi pellejo y mi familia... nada más. Sus clases en la preparatoria; las fiestas de su pueblo; misa los domingos.


Hoy creo que me convertí en un luchador nato. Mi hijo ya está libre, pero sigo insistiendo en la urgencia no sólo en acuerdos con las organizaciones armadas sino en soluciones que tienen que ver con los problemas de salud, educación, vivienda. Si eso estuviera resuelto no habría personas que se van de guerrilleros o paramilitares.


Lo alcanzamos en la azotea de su casa, donde acaba de cambiarle el agua a los dos loritos que Pablo Emilio llevó consigo como recuerdo de su vida en cautiverio. Desde ahí se domina la vista del pueblo, las torres de la iglesia, los cerros que la rodean cubiertos de cafetales y caña. A lo lejos se ve la cadena andina que colinda con el departamento de Putumayo. En el pico más alto, el Patascoy, estaba la estación de comunicaciones del ejército que fue asaltada por una columna de las FARC en 1997. De ahí se llevaron al joven cabo del ejército que no cumplía aún los 19 años y a 16 soldados más.


Un retorno dulce y amargo

El domingo que lo visitamos Moncayo acababa de colgar el teléfono luego de hablar con su hijo, internado en el hospital militar de Bogotá por afecciones gástricas. No se imagina lo que es poder oír su voz. Esperé 12 años, tres meses, nueve días, dice.


En la fachada de la casa todavía está el letrero de colores: Bienvenido. La sala, el comedor, todo parece un museo en honor al joven cabo que vino de la selva. El regreso fue una fiesta. Pero como ocurre en todas las historias similares, una fiesta dulce y amarga.


Es su mamá, María Estella Cabrera, también maestra, la que se explica con más claridad los problemas del retorno y la reinserción, después de un cautiverio traumático. A veces lo vemos hablar como el hombre de 32 años que es. Pero de pronto es como si el tiempo no hubiera pasado y vuelve a ser el casi adolescente que era cuando lo secuestraron.


Sus papás recuerdan lo primero que hizo cuando entró a su recámara, que su madre mantuvo intacta. Buscó los tenis y los jeans que había comprado para su cumpleaños 19 y se los puso: ropa de joven en el cuerpo de un hombre.


No tiene malicia. Es como si viniera de otro mundo. Debemos tener mucha paciencia con él. Mucha, dice la madre.


Sólo se quedó 15 días en casa. Después se reintegró al cuartel, pues le faltan solo seis años para jubilarse. Ingresó al ejército a estudiar ingeniería electrónica porque, explica el papá, para chicos sin recursos es la única forma de hacer una carrera. Ascendió a cabo segundo antes de cumplir 19 años, lo que le valió la calidad de canjeable para las FARC, junto con Libio Martínez, que sigue prisionero.


Morir cada día


Tener un hijo secuestrado es morir, es perder la libertad, uno también. Todos los días son de incertidumbre, las noches de insomnio, dice el profe Moncayo. Por ejemplo, cita cuando en 2007 el ejército decidió rescatar a un grupo de diputados prisioneros de las FARC en Valle del Cauca. Todos –excepto uno que pudo huir– murieron.


Me sentí morir. Ya habían pasado nueve años. Entonces decidí encadenarme en Bogotá. La reacción de la gente fue cruel. Yo era una burla, un leproso. Pero nada me importó, ni siquiera la humillación de estar encadenado tres años. Todos fueron sordos: Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Uribe.


En 2007 había ya transcurrido un año sin una sola prueba de vida, ni del gobierno ni de las FARC. Fue cuando decidí recorrer el país a pie. Dejé a mi mujer y a mis hijas, mis estudiantes, que para un maestro son la vida, y empecé a caminar un domingo de junio, con Yuri Tatiana, la mayor. Fueron cinco caminatas en todas las regiones. Terminaba con los pies destrozados. Logré el compromiso de 13 gobernadores de acordar un despeje para liberar a todos los secuestrados. Marché con la ilusión de llegar a Bogotá y que el gobierno me dijera: listo, profesor, vamos a hacer un intercambio humanitario. Nada. Por el contrario, fui humillado por el propio Uribe en la Plaza Bolívar. El mundo fue testigo.


A principios de 2009 vino el pronunciamiento de las FARC de que varios secuestrados, entre ellos Pablo Emilio, iban a ser liberados unilateralmente. “Once meses que fueron los peores de mi vida. El gobierno responde que no acepta la liberación unilateral, que va a lanzar un rescate militar. Me amparé en tribunales contra la decisión del presidente. Las cortes fallaron en mi contra.


Ya había antecedentes de liberaciones unilaterales. A la senadora Piedad Córdoba le habían dado facultades legales para intervenir pero con Pablo se lo niegan. En mi desesperación decidí ir a Bogotá a crucificarme. Después contendí como candidato al Senado, pensando que así me darían el derecho de la liberación unilateral. Perdí. Uribe me atacó, dijo que usaba el dolor de mi hijo para hacer campaña. Todo esto demoró 11 meses, ¡11 meses más!, nuestro calvario.


Luego vino la Operación Jaque del ejército que liberó a Ingrid Betancourt, a tres espías estadunidenses y una docena más. Bien por ellos, me alegré. Pero ¿los que no salieron? ¿Los que vieron retrasado su proceso de liberación, como el de mi hijo y 20 personas más, por dos años más? ¿A quien le importan sus sueños, sus ilusiones?.


Interlocución sin frutos


Entre las campañas que lanzaron contra Moncayo hubo una especialmente perniciosa. Los medios de distribuyeron profusamente una foto donde Moncayo aparece al lado del líder (ya fallecido) de las FARC Manuel Marulanda. El profenos enseña esa gráfica. “Fue durante los años de la zona de despeje en San Vicente del Caguán (desmilitarización de cinco municipios entre 1999 y 2002 ordenada por el ex presidente Andrés Pastrana para facilitar la mesa negociación, que a la postre fracasó). Yo me colé como reportero hasta estar cerca de Tirofijo. Mi intención era hablar con él por los secuestrados”.


Durante el tiempo del despeje las asociaciones de familiares de secuestrados por las FARC –de las cuales Gustavo Moncayo fue presidente– tuvieron varias reuniones con los máximos jefes guerrilleros. “Íbamos muchos, a veces hasta 150 familias. Hablé incluso con el comandante que tenía a Pablo Emilio, Joaquín Gómez. Como no accedían a concedernos su liberación conseguíamos otras cosas, videos, intercambio de correspondencia. Algunos pudieron visitar a sus hijos cautivos para constatar su estado de salud. Eso a mí no me tocó.


Pero en ese proceso conocí a muchas otras víctimas, de desplazados, familiares de desaparecidos, desempleados. Sin proponérmelo me vi inmerso en una problemática social mucho más grande. Hay muchos dramas que van tocando las fibras de mi ser. Ahora soy el resultado de todo eso. Por eso soy un convencido de buscar la salida del conflicto por medio de la negociación, no de la guerra.